domingo, octubre 28, 2007

Las 48 leyes del poder


LAS 48 LEYES DEL PODER

"El maquiavelismo es una ciencia y, como tal, sirve tanto a reaccionarios como a demócratas, del mismo modo que el arte de la esgrima tanto sirve a los gentilhombres como a los a los bandidos para defenderse o asesinar".

Llámenme maquiavélica (aunque ahora me pregunto si Maquiavelo fué realmente maquiavélico, pues como afirma Gramsci en sus "Notas sobre la política de Maquiavelo", nuestro héroe pudo haber sido poco maquiavélico, por ser uno que sabe, que conoce el juego y tontamente lo enseña, cuando el maquiavelismo vulgar enseña a hacer lo contrario) pero el breve resumen que están a punto de leer forma parte de uno de los libros más deliciosos que han caido en mis aterciopeladas manos.

Disculpen la ausencia de estos días, puede que no sea más que un fiel reflejo de la Ley 16.

Ley N 1- Nunca le haga sombra a su amo.
Esfuércese siempre por lograr que quienes están jerárquicamente por encima de usted se sientan cómodos con su sensación de superioridad. No permita que sus deseos de complacerlos o impresionarlos lo induzcan a hacer ostentación de sus talentos y de su capacidad, ya que ello podrá generar un efecto opuesto al deseado, es decir, inspirar temor e inseguridad en sus superiores. Hágalos aparecer siempre más brillantes de lo que en realidad son... y accederá a la cumbre del poder.

Ley N 2- Nunca confíe demasiado en sus amigos.
Aprenda a utilizar a sus enemigos Desconfíe de los amigos; suelen ser los primeros en traicionarlo, ya que caen fácilmente presa de la envidia. También suelen convertirse en irrespetuosos y tiranos. En cambio, emplee a quien haya sido su enemigo, y le será más leal que un amigo, ya que deberá hacer mayores esfuerzos por demostrar su adhesión. Lo cierto es que usted debe temer más a sus amigos que a sus enemigos. Si no tiene enemigos, busque la forma de creárselos.

Ley N 3- Disimule sus intenciones.
Desconcierte a la gente y manténgala en la mayor ignorancia posible, sin revelar nunca el propósito de sus acciones. Si no tienen la menor idea de qué es lo que usted quiere lograr, les resultará imposible preparar una defensa. Condúzcalos por el camino de las falsas suposiciones, envuélvalos en una nube de humo y verá que, cuando al fin caigan en la cuenta de las verdaderas intenciones de usted, ya será tarde para ellos.

Ley N 4- Diga siempre menos de lo necesario.
Cuando intente impresionar a la gente con palabras, tenga en cuenta que cuanto más diga tanto más vulnerable será y tanto menor control de la situación tendrá.
Incluso cuando lo que diga sea sólo banalidad, parecerá una idea original si la plantea en forma vaga, abierta y enigmática. Las personas poderosas impresionan e intimidan por su parquedad. Cuanto más hable, mayor será el riesgo de decir alguna tontería.

Ley N 5- Casi todo depende de su prestigio. Defiéndalo a muerte.
Su renombre y su prestigio constituyen la piedra angular del poder. Basta el prestigio para intimidar y ganar. Sin embargo, una vez que decae, usted se tornará vulnerable y será atacado por todos los flancos. Convierta su prestigio en una fortaleza inexpugnable. Manténgase alerta frente a cualquier tipo de ataques potenciales y desbarátelos antes de que se produzcan. Al mismo tiempo, aprenda a destruir a sus enemigos abriendo brechas en la reputación de ellos. Luego dé un paso al costado y deje que la opinión pública lo crucifique.

Ley N 6- Busque llamar la atención a cualquier precio.
Todo es juzgado por su apariencia; lo que no se ve no cuenta. Nunca acepte perderse en el anonimato de la multitud o ser sepultado por el olvido. Ponga toda su fuerza en destacarse. Conviértase en un imán que concentre la atención de los demás, mostrándose más atractivo y más misterioso que la gran masa, tímida y anónima.

Ley N 7- Logre que otros trabajen por usted, pero no deje nunca de llevarse los laureles.
Utilice la inteligencia, los conocimientos y el trabajo físico de otros para promover su propia causa. Ese tipo de ayuda no sólo le permitirá ahorrar mucho tiempo y energía, sino que le conferirá un aura divina de rapidez y eficiencia. A la larga, sus colaboradores serán olvidados y todos lo recordarán a usted. Nunca haga lo que otros pueden hacer por usted.

Ley N 8- Haga que la gente vaya hacia usted y, de ser necesario, utilice la carnada más adecuada para lograrlo.
Cuando obligue a otro a actuar; deberá ser usted quien en todo momento ejerza el control. Siempre es mejor lograr que su contrincante se acerque a usted y abandone, en este proceso, sus propios planes. Atráigalo con ganancias fabulosas... y después proceda a atacar. Usted tiene todos los ases en la mano.

Ley N 9- Gane a través de sus acciones, nunca por medio de argumentos.
Cualquier triunfo circunstancial que usted obtenga a través de argumentación verbal en realidad es sólo una victoria pírrica: el resentimiento y la mala voluntad que así genera son más intensos y duraderos que cualquier acuerdo momentáneo que haya logrado. Es mucho más eficaz lograr la coincidencia de otros con la coincidencia de otros con usted a través de sus acciones, sin decir palabra alguna. No explique, demuestre.

Ley N 10- Peligro de contagio: evite a los perdedores y los desdichados.
La desdicha de los demás puede conducirlo a la muerte: los estados de ánimo son tan contagiosos y tóxicos como una enfermedad infecciosa. Aunque sienta que debe tenderle una mano a alguien que se está hundiendo, lo único que logrará con ello será acelerar su propia caída. A menudo, los perdedores, son los artífices de su propia desgracia y terminan por transmitirla a quien quiere ayudarlos. Evítelos y, en cambio, frecuente a individuos ganadores y felices.

Ley N 11- Haga que la gente dependa de usted.
Para mantener su independencia, es indispensable que los demás lo quieran y necesiten. Cuanto más confíen y dependan de usted, tanto más libertad usted tendrá. Haga que la gente dependa de usted para lograr su felicidad y prosperidad, y no tendrá nada que temer. Nunca enseñe a los demás lo suficiente como para que puedan arreglárselas sin su ayuda.

Ley N 12- Para desarmar a su víctima, utilice la franqueza y la generosidad en forma selectiva.
Un gesto sincero y honesto compensará docenas de actitudes dictadas por la hipocresía y la falsedad. El gesto de franca y honesta generosidad hace bajar la guardia aun al individuo más desconfiado. Una vez que su sinceridad selectiva haya abierto una brecha en la armadura del otro, podrá manipularlo y embaucarlo a su antojo. Un obsequio oportuno -especie de caballo de Troya- podrá cumplir el mismo objetivo.

Ley N 13- Cuando pida ayuda, no apele a la compasión o a la gratitud de la gente, sino a su egoísmo.
Si necesita recurrir a la ayuda de un aliado, no se moleste en recordarle el apoyo que usted le dio en el pasado o sus buenas acciones. Lo pasado se ignora o se olvida. Si, en cambio, al formular su pedido de colaboración, usted muestre elementos que beneficiarán a la otra persona y hace gran hincapié en ellos, su contrincante responderá con entusiasmo a su solicitud, al detectar el beneficio que podría obtener.

Ley N 14- Muéstrese como un amigo pero actúe como un espía.
Es de fundamental importancia saberlo todo sobre su rival. Utilice espías para reunir información valiosa que le permita mantener siempre una ventaja sobre él. Y mejor aún: haga usted mismo de espía. Aprenda a sondear con cuidado a la gente en corteses encuentros sociales. Formule preguntas indirectas para lograr que el otro revele sus intenciones y sus debilidades. Toda ocasión es buena para ejercer el arte del espionaje.

Ley N 15- Aplaste por completo a su enemigo.
Empezando por Moisés, todos los grandes líderes de la historia sabían que era necesario aplastar por completo al enemigo al que temían. (En algunas oportunidades aprendieron esta lección a fuerza de golpes). Si se deja encendida una sola brasa, por muy débil que sea, siempre se corre el riesgo de que vuelva a desencadenarse un incendio. Se ha perdido más por una aniquilación a medias que por una exterminación total: el enemigo se recuperará y buscará venganza. Destruyalo por completo, no sólo física sino también espiritualmente.

Ley N 16- Utilice la ausencia para incrementar el respeto y el honor.
Demasiada oferta reduce el precio: cuanto más lo vean y oigan, tanto menos necesario lo considerarán los demás. Si ya ha afirmado su posición dentro de un grupo determinado, un alejamiento temporario hará que hablen más de usted, e incluso que lo admiren. Deberá aprender cuándo alejarse. Recuerde que la escasez de un recurso incrementa su valor.

Ley N 17- Mantenga el suspenso.
Maneje el arte de lo impredecible El ser humano es hijo del hábito y tiene una necesidad insaciable de sentirse familiarizado con las actitudes de quienes lo rodean. Si usted se muestra predecible, confiere a los demás la sensación de tener cierto control sobre usted. Invierta los papeles: muéstrese deliberadamente impredecible. Las actitudes que en apariencia carecen de coherencia o propósito desconcertarán a los demás, que se agotarán tratando de explicarse sus movimientos y acciones. Llevada a un extremo, esta estrategia puede intimidar y aterrorizar.

Ley N 18- No construya fortalezas para protegerse: el aislamiento es peligroso.
El mundo es un sitio peligroso y los enemigos acechan por doquier; todos necesitan protegerse. Una fortaleza se presenta como la alternativa más segura. Pero el aislamiento lo expone más de la que la protege de los peligros que la rodean, ya que la aisla de información valiosa y la destaca como un blanco difícil para los demás. Es mucho más seguro circular, mezclarse entre la gente y buscar aliados. La multitud lo protege de sus enemigos.

Ley N 19- Sepa con quién está tratando: no ofenda a la persona equivocada.
En el mundo hay muchas clases de personas diferentes, y usted no puede suponer que todos reaccionarán de la misma manera frente a sus estrategias. Hay ciertas personas que, si usted las manipula o engaña, pasarán el resto de su vida procurando vengarse. Serán, desde el momento de la ofensa, lobos con piel de oveja. Elija con cuidado a sus víctimas y a sus contrincantes, y nunca ofenda o engañe a la persona equivocada.

Ley N 20- No se comprometa con nadie.
Sólo los tontos se apresuran siempre a tomar partido. No se comprometa con ninguna posición o causa, salvo con la suya propia. El hecho de mantener su independencia lo convierte en el amo de los demás. Obtenga beneficios oponiendo a las personas entre sí.

Ley N 21- Finja candidez para atrapar a los candidos: muéstrese más tonto que su víctima.
A nadie le gusta sentirse más estúpido que los demás. Por lo tanto, el truco consiste en hacer sentir sagaces e inteligentes a sus víctimas y, sobre todo, más sagaces e inteligentes que usted. Una vez que las haya convencido de esto, nunca sospecharán que usted tiene motivaciones ocultas contra ellos.

Ley N 22- Utilice la táctica de la capitulación. Transforme la debilidad en poder.
Cuando usted sea el más débil, nunca luche simplemente por salvar su honor. Opte, en cambio, por la capitulación. Rendirse le dará tiempo para recuperarse, tiempo para atormentar e irritar al vencedor, tiempo para esperar a que el poder de éste se diluya. No le dé la satisfacción de luchar y ser vencido por él. Capitule antes de ser derrotado. Al volver la otra mejilla, enfurecerá y desconcertará a su contrincante. Convierta la capitulación en un instrumento de poder.

Ley N 23- Concentre sus fuerzas.
Conserve sus fuerzas y su energía manteniéndolas concentradas en su punto más fuerte. Ganará más descubriendo un rico yacimiento y explotándolo en profundidad, que pasando de un yacimiento pobre a otro: la intensidad siempre triunfa sobre la dispersión. Cuando busque fuentes de poder que puedan promoverlo, procure encontrar siempre el patrón clave único, la vaca lechera que puedan ordeñar durante largo tiempo.

Ley N 24- Desempeñe el papel de cortesano perfecto.
El cortesano perfecto, adulador e intrigante, prospera y alcanza su plenitud en un mundo en el cual todo gira en tomo del poder y de la habilidad política. Domina a la perfección el arte de la oblicuidad. Adula, se somete a sus superiores y reafirma su poder sobre los demás de la forma más encantadora y graciosamente indirecta y falsa. Aprenda a aplicar las leyes del cortesano, y su ascenso dentro de la corte no conocerá límites.

Ley N 25- Procure recrearse permanentemente.
No acepte los papeles que la sociedad le ha endilgado. Fórjese una nueva identidad que atraiga la atención y nunca aburra al público. Sea el dueño de su propia imagen, en lugar de permitir que otros la definan por usted. Incorpore elementos dramáticos en sus gestos y acciones públicas, y su poder se verá reforzado y su personalidad crecerá en forma asombrosa.

Ley N 26- Mantenga sus manos limpias.
Es necesario que, en todo momento, usted aparezca como paradigma de la corrección y la eficiencia. Sus manos nunca se ensuciarán por ilícitos o descuidos. Mantenga esa apariencia impecable, utilizando a otros como testaferros o pantallas para ocultar, cuando sea necesario, su participación personal en hechos de esta índole.

Ley N 27- Juegue con la necesidad de la gente de tener fe en algo, para conseguir seguidores incondicionales.
La gente tiene una necesidad irrefrenable de creer en algo. Conviértase en el centro focalizador de esa necesidad, ofreciéndoles una causa o una nueva convicción a la que adherir. Formúlela en términos vagos pero pletóricos de promesas. Enfatice el entusiasmo por sobre el pensamiento claro y racional. Dé a sus nuevos discípulos, rituales que realizar y exíjales sacrificios. Ante la ausencia de una religión organizada y grandes causas en las que puedan creer, su nuevo sistema de convicciones le conferirá un poder inaudito.

Ley N 28- Sea audaz al entrar en acción.
Si se siente inseguro frente a determinado curso de acción, no lo intente. Sus dudas y titubeos se transmitirán a la ejecución del plan. La timidez es sumamente peligrosa; lo mejor es encarar toda acción con audacia. Cualquier error que usted cometa por ser audaz se corregirá con facilidad mediante más audacia. Todo el mundo admira al audaz; nadie honra al timorato.

Ley N 29- Planifique sus acciones de principio a fin.
Un final brillante constituye el corolario que da énfasis a todo su accionar. Planifique su camino teniendo en cuenta todas las consecuencias posibles, todos los obstáculos y todos los giros del azar que puedan incidir de manera negativa sobre su trabajosa elaboración y otorgar la gloria a otros. Planificar todo un proceso, de principio a fin, evitará que lo abrumen los factores negativos y le permitirá saber con exactitud cuándo detenerse. Maneje la fortuna con cuidado y determine el futuro planificando a largo plazo.

Ley N 30- Haga que sus logros parezcan no requerir esfuerzos.
Su accionar deberá parecer natural y de fácil ejecución. Toda la práctica y el esfuerzo que usted realice, así como todas las habilidosas artimañas a las que recurra, deberán permanecer ocultos. Cuando actúe, hágalo como si la tarea que tiene entre manos fuese algo de lo más sencillo, como si pudiese hacer todavía mucho más. Evite la tentación de revelar lo mucho que usted trabaja, pues con ello sólo generará cuestionamientos. No le enseñe a nadie sus trucos especiales, o los usarán contra usted.

Ley N 31- Controle las opciones: haga que otros jueguen con las cartas que usted reparte.
El mejor engaño es aquel que aparenta ofrecer opciones al otro: sus víctimas sienten que controlan la situación. Pero en realidad no son sino títeres en sus hábiles manos. Presente opciones que siempre le sean favorables, independientemente de cuál de ellas elijan los demás. Obligúelos a optar entre el menor de dos males y logre que cualquiera de las dos elecciones resulte a favor de usted. Haga que cualquier alternativa por la que se decidan sus rivales, los perjudique a ellos y lo beneficie a usted.

Ley N 32- Juegue con las fantasías de la gente.
Muchas veces se evita la verdad porque suele ser dura y desagradable. Nunca recurra a la verdad, ni a la realidad, salvo que esté dispuesto a enfrentar la ira que genera la desilusión. La vida es tan dura y problemática que aquellas personas capaces de inventar ilusiones o conjurar fantasías son como oasis en el desierto: todos van hacia ellas. Apelar a las fantasías de las masas es una fuente inmensa de poder.

Ley N 33- Descubra el talón de Aquiles de los demás.
Todo individuo tiene un punto débil, una fisura en la muralla que rodea su fortaleza. Por lo general, esa debilidad es algo que le causa inseguridad, o una emoción o una necesidad que lo supera. También puede ser un pequeño placer secreto. Sea lo que fuere, una vez que usted la haya descubierto, esa debilidad se convierte en un elemento de presión que podrá manejar a su antojo y, por su puesto, siempre a su favor.

Ley N 34- Actúe como un rey para ser tratado como tal.
Su forma de actuar determinará cómo lo tratarán los demás: a la larga, una presencia vulgar o común hará que la gente le pierda el respeto. Porque un rey se respeta a sí mismo e inspira el mismo sentimiento en los demás. Al adoptar una actitud de rey, mostrando confianza en su propio poder, logrará que lo consideren destinado a llevar una corona real sobre la cabeza.

Ley N 35- Domine el arte de la oportunidad.
Nunca demuestre tener prisa, ya que el apuro delata una falta de control sobre el tiempo y sobre su propio accionar. Muéstrese siempre paciente, como si supiera que, con el tiempo, todos sus deseos se cumplirán. Conviértase en especialista en el arte de detectar el momento propicio para cada cosa. Descubra el espíritu de los tiempos actuales y las tendencias que lo llevarán al poder. Aprenda a mantenerse a la expectativa cuando el momento propicio no haya llegado, y a golpear con fuerza cuando la oportunidad le sea propicia.

Ley N 36- Menosprecie las cosas que no puede obtener: ignorarlas es la mejor de las venganzas.
Al prestar atención a un problema trivial, lo convierte en real y le confiere importancia. Cuanta más atención le preste a un enemigo, más lo fortalecerá. Y a menudo, un pequeño error se magnifica en el intento de corregirlo. A veces, lo mejor es dejar ciertas cosas por completo de lado. Si hay algo que usted desea pero no puede obtener, menosprecíelo. Cuanto menos interés demuestre, mayor será el nivel de superioridad que verán los demás en usted.

Ley N 37- Arme espectáculos imponentes.
Una imaginería impactante y gestos simbólicos grandiosos generan aura de poder, ya que ejercen gran atracción sobre todos. Presente espectáculos imponentes para quienes lo rodean, plenos de elementos visuales fascinantes y radiantes simbolismos que enfaticen su presencia. Encandilados por las apariencias, los demás no se darán cuenta de lo que usted está haciendo en realidad.

Ley N 38- Piense como quiera, pero compórtese como los demás.
Si usted hace ostentación de ir contra la corriente, alardeando acerca de sus ideas poco convencionales y sus actitudes heterodoxas, la gente pensará que usted sólo desea llamar la atención y que desprecia a los demás. Encontrarán la forma de castigarlo por hacerlos sentir inferiores. Es mucho más seguro confundirse con la masa y adoptar un cierto aire "común". Limítese a compartir su originalidad con amigos tolerantes y con aquellas personas de las que está seguro que aprecian su forma de ser diferente y especial.

Ley N 39- Revuelva las aguas para asegurarse una buena pesca.
La ira y las emociones son estratégicamente contraproducentes. Siempre deberá mantenerse sereno y objetivo, pero si puede enfurecer a sus enemigos mientras usted conserva la calma, obtendrá una ventaja decisiva. Desoriente a sus enemigos: descubra la grieta, a través de la cual pueda sacudirlos y manejarlos.

Ley N 40- Menosprecie lo que es gratuito.
Todo lo que es gratuito es peligroso, ya que por lo general implica alguna treta o un compromiso oculto. Las cosas que tienen valor valen la pena pagarse. De esta manera, no estará obligado a gratitud alguna, se verá libre de culpa y evitará fraudes y engaños. Lo más inteligente es, a menudo, pagar el precio total. Cuando hablamos de excelencia no hay gangas. Sea generoso con su dinero y hágalo circular, dado que la generosidad es señal e imán de poder.

Ley N 41- Evite imitar a los grandes hombres.
Lo que se produce por primera vez siempre parece mejor y más original que lo que viene después. Si usted sucede a un gran hombre o tiene padres célebres, deberá lograr el doble para superar la imagen de ese "modelo". No se pierda en la sombra de esos "grandes" ni se quede estancado en un pasado que no es obra suya: encuentre su propia identidad y reafírmela con su accionar diferente. Elimine a ese padre dominante, reniegue de su herencia y gane poder a través de sus propios méritos.

Ley N 42- Muerto el perro, se acabó la rabia.
Los problemas suelen tener su origen en un solo individuo fuerte: el instigador, el subalterno arrogante, el sembrador de inquinas y resentimientos. Si usted deja espacio para el accionar de este tipo de individuo, otros sucumbirán a la influencia del personaje. No espere a que los problemas que él causa se multipliquen, y no trate de negociar con él, pues es irrecuperable. Neutralice esa influencia, aislándolo o eliminándolo. Recuerde que, muerto el perro, se acabó la rabia.

Ley N 43- Trabaje sobre el corazón y la mente de los demás.
La coerción provoca una reacción que, con el tiempo, puede actuar contra usted. Es necesario lograr, mediante maniobras de seducción, que los demás se muevan en la dirección que usted desea. Una vez seducida, la persona se convierte en su leal servidor. Y la forma más eficaz de seducir a alguien, consiste en manejar con habilidad las flaquezas y la psicología del individuo. Debilite la resistencia del otro a través de la manipulación de las emociones, jugando con lo que el otro ama y valora, o lo que teme. Si usted ignora el corazón y la mente de los demás, terminarán odiándolo.

Ley N 44- Desarme y enfurezca con el efecto espejo.
El espejo refleja la realidad pero también es el arma perfecta para el engaño: cuando usted refleja a sus enemigos, haciendo exactamente lo que hacen ellos, sus rivales no lograrán deducir su estrategia. El efecto espejo los burla y humilla, lo cual los lleva a reaccionar en forma desmedida. Al poner un espejo frente a su psique, usted los seduce con la ilusión de que comparte sus valores. Al reflejar sus acciones en un espejo, les enseña una lección. Son muy pocos los que pueden resistirse al poder del efecto espejo.

Ley N 45- Predique la necesidad de introducir cambios, pero nunca modifique demasiado a la vez.
En teoría, todo el mundo comprende la necesidad del cambio, pero en el nivel cotidiano el ser humano es hijo de la costumbre. Demasiada innovación resulta traumática y conducirá a la rebelión. Si usted es nuevo en una posición de poder, o un tercero que intenta construir una base de poder, haga alarde de respetar la forma tradicional de hacer las cosas. Si se impone un cambio necesario, hágalo aparecer como una leve modificación positiva del pasado.

Ley N 46- Nunca se muestre demasiado perfecto.
Siempre es peligroso mostrarse superior a los demás, pero lo más peligroso de todo es parecer libre de toda falla o debilidad. La envidia genera enemigos silenciosos. Lo inteligente es poner de manifiesto, de vez en cuando, sus defectos y admitir vicios inofensivos, a fin de desviar la envidia y parecer más humano y accesible. Sólo los dioses y los muertos pueden parecer perfectos impunemente.

Ley N 47- No vaya mas allá de su objetivo original; al triunfar, aprenda cuándo detenerse.
El momento del triunfo es a menudo el momento de mayor peligro. En el fragor de la victoria, la arrogancia y un exceso de confianza en sus fuerzas pueden llegar a impulsarlo más allá de la meta que se había propuesto en un principio, y al ir demasiado lejos, serán más los enemigos que le creará que los que logre vencer. No permita que el éxito se le suba a la cabeza. No hay nada como la estrategia y la planificación cuidadosa. Fíjese un objetivo y, cuando lo alcance, deténgase.

Ley N 48- Sea cambiante en su forma.
Al adoptar una forma definida y tener un plan claro para todo el mundo, usted se convertirá en el blanco de ataques diversos. En lugar de brindar a sus enemigos algo concreto que atacar, manténgase flexible, adaptable y en movimiento. Acepte el hecho de que nada es absoluto y de que no existen leyes fijas. La mejor manera de protegerse es mantenerse tan fluido y amorfo como el agua. Nunca apueste a la estabilidad ni a un orden perdurable. Todo cambia.

47 comentarios:

Anónimo dijo...

...notwithstanding a ludicrous story told me by a lady abroad, of a heavy German Baron, who had lived much with the young English at Geneva, and was ambitious to be as lively as they; with which view, he, with assiduous exertion, was jumping over the tables and chairs in his lodgings; and when the people of the house ran in and asked, with surprize, what was the matter, he answered, "Sh'apprens t'etre fif".

Anónimo dijo...

Perdone, lo de sus aterciopeladas manos me ha seducido completamente. Sus manos deben ser, tienen que ser!, más hermosas que las de Pepita Jiménez(las manos más hermosas de la historia literaria).

Donna Angelicata dijo...

"Your hand is the outrageous redeemer".

Se conoce que cuida mucho sus manos y que tal vez pone alguna vanidad en tenerlas muy blancas y bonitas, con uñas lustrosas y sonrosadas.
[…] Las manos de esta Pepita, que parecen casi diáfanas como el alabastro, so bien con leves tintas rosadas, donde cree uno ver circular la sangre pura y sutil, que da a sus venas un ligero viso azul; estas manos, digo, de dedos afilados y de sin par corrección de dibujo, parecen el símbolo del imperio mágico, del dominio misterioso que tiene y ejerce el espíritu humano.
[…] Posee una distinción, que la levanta y separa de todo cuanto la rodea […]”.

Dudo que lleguen a ser la mitad de hermosas que las que describe Valera.. pero.. pero.. ¿no estará usted empleando los ardides de la ley 24?

Anónimo dijo...

Aunque formo parte de su corte, en la que usted inevitablemente forma el centro, no. Y, perdone, tengo que ir a lavarme las manos (regla nº 26).

Anónimo dijo...

"Aprovecho para añadir ahora que, para la mayoría de las personas, el deber el algo desagradable que deben hacer los demás; cuando, de hecho, el principal deber del hombre es no meterse donde no le llaman. La experiencia me dice que hacen falta todo el esfuerzo y cuidado del mundo para comportarse rectamente, y si uno dedica cinco o seis horas a estudiar la personalidad del vecino, lo más probable es que termine descuidando la propia." George Horace Lorimer

Donna Angelicata dijo...

Perdone, pero mi estúpida profesión, el hatajo de pacíficos y gabanosos zopencos que se dicen llamar compañeros y el ambiente especialmente putrefacto que me rodea a diario, hace imposible una tarea intelectualmente estimulante que permita responderle con el mínimo de dignidad e ingenio que merece.
Sin embargo, al ver escrita la palabra pacífico, me he acordado de algo sumamente importante que no sé si he dicho; me cae mucho mejor Nimitz que Macarthur.

(Ley nº 44)

Anónimo dijo...

Me parece que usted no puede aplicar la ley nº 44 con mi persona, tendría que aparecer completamente idiota, lo que debe resultarle una imposibilidad metafísica, oh diosa!, Ley nº 46,(puesto que tengo que suponer que no es un cadáver)

Donna Angelicata dijo...

¡¡¡Es usted la personificación de la Ley nº 25!!! Le admiro por encima de todas las cosas. Me conformaría con ser un tercio de la mitad de un cuarto de interesante que usted.

Ley nº 21

Anónima dijo...

Permítame oh, ser superior (ley nº 1) y que quede entre nosotros (ya sabe, los demás pueden no entenderlo) (Ley nª2) que si quiere seguirme a ciegas en mis elucubraciones (ley nº3) me alcanzará al final (ley nº4). Usted ya sabe como soy, que soy una persona de moral intachable por más que otros quieran empañar mi honra(ley nº5).¡sí , ustedes viles zascandiles, así os sacudo , zas, zas! (ley nº6) ¿no opinan lo mismo compañeros? por favor, confirmen mis brillantes opiniones. Seguro que sabrán encontrar fuertes argumentos que defiendan mi postura (ley nº7)Usted inteligente Sr. Anónimo, seguro que no se resiste a rebatir mis palabras, querida Liuva espero ansiosa sus sarcásticos comentarios, adorable Dardo ¡cuán necesarios son sus consejos ahora! (ley nº8)Hasta la fecha nunca me han defraudado y siempre han respondido a mis comentarios coincidiendo conmigo.(ley nº9) Por favor si con estos comentarios atraigo a personajillos indeseables, sé ,querida Donna, que los mantendrá a raya con su habitual sentido de la decencia (ley nº10) Seguiré con el hilo de mis pensamientos para que me puedan seguir sin perderse (ley nº11) aunque sé que el sr. Anónimo no necesita mi ayuda ya que él es un magnífico faro que les guiaría si yo llegara a faltar (nº12). ¿por donde iba? por favor ¿podrían indicármelo? Temo que si no estaré hablando hasta mañana (ley nº 13) no sé si tienen ustedes cosas que hacer, confieso mi ignorancia en cuanto a sus asuntos personales se refiere ¿están ustedes ocupados en algo en particular? (ley nº 14) Puesto que callan, otorgan. Bien, el que no tenga tiempo de leerme que siga con sus cosas,(ley nº15) yo iré a hacer las mias (ley nº16)..




Ya he vuelto..no esperen...




(ley nº 17)


disculpen pero unos amigos me reclamaban (ley nº18) Claro, que no pueden compararse con ustedes, ellos son amigos...ustedes prácticamente son mi familia (ley nº19). Aunque hay que dedicarle tiempo a todos ¿no creen? (ley nº20) yo creo que el tiempo transcurre al ritmo del reloj, tic toc, como los segundos (ley nº21). Está bien, renuncio a seguir por este camino que sólo enreda e intentaré ser más directa (ley nº22) Es mejor ir al grano (ley nº23) ustedes que son sin duda mucho más inteligentes y más sabios que yo, habrán descubierto hace tiempo hacia donde me dirijo (nº 24)Ya que saben como pienso, como siento y como es mi alma (hace tiempo se me comparaba con Atenea, una diosa, ya saben) (ley nº25) no puedo permitirme errar en mis conclusiones, si acaso algunos me pongan obstáculos en el camino (nº 26). Creo que la verdad está al final del camino, que es un ideal tan grande que no nos permite salirlos de él, debemos perseverar en nuestras conversaciones al fin de sacar algo provechoso de todo ello (ley n 27)Quizás innovando podríamos llegar antes a la meta...¿qué tal añadir efectos de sonido? (ley n 28)

Podríamos ir poco a poco y al final conseguir prácticamente una tesis sobre el tema que nos ocupa (ley nº 29). Es mucho más sencillo de lo que parece, como mucho me llevará un rato (ley nº 30)Anónimo, usted podría empezar con alguna de sus preguntas, Liuva podría seguir con una ironía, Donna mediaría entre ambos y los demás irían añadiendo sus mejores bazas (ley nº31) ¿se imaginan lo que podríamos llegar a construir? (ley n 32)Ya sé que algunos tienen más reparos que otros, hay mucho vicio adquirido, los hay que encuentran gran placer en salirse del tema ...(ley n 33)No importa, sólo sigánme y haremos mi reino más grande (ley n 34) No se apuren, no tengo prisa, podemos empezar otro día, pero me resisto a dejar marchar la oportunidad que Angelicata nos ofrece (ley n 35) francamente no encuentro motivo para no aprovecharla, y si lo existe no creo que merezca considerarse (ley 36) NO LO CONSIDERO, NO LO CONSIDERES, NO LO CONSIDEREMOS, NO LO CONSIDEREIS, NO LO CONSIDEREN, NO, NO, NO...(ley n 37)En cuanto a la forma que quieran darle a la idea, no tengo preferencias, ya que más o menos nos sincronizamos bastante bien (ley n 38)No hace falta asustarse con las dificultades, vean...yo ni siquiera me he puesto nerviosa (ley n 39) Si quieren puedo conseguirles el material que necesiten, no importa el precio (ley n 40). Con esto no quiero parecerme a los grandes mecenas que me han precedido en el pasado, sólo quiero encontrar mi hueco en la vida y que se me recuerde por algo noble (ley n 41)Si encuentran a alguún indeseable que les diga que mi meta es inalcanzable y que deberían dejarme sóla en esta taréa , háganmelo saber presto para que me libre de él(ley 42), sé que puedo contar con ustedes, ya que nunca me han defraudado, sin ustedes estaría perdida, les debo tanto (ley 43). Adoro la belleza de Donna, la audacia de Anónimo, la originalidad de Liuva, la cercanía de Dardo, y tantas y tantas cosas buenas de ustedes en las que me veo reflejada (ley 44)Claro que para lo que queremos conseguir podríamos cambiar algunos métodos, por ejemplo no desviarnos de la idea original (ley 45)aunque no sé si esto sería útil o no, después de todo soy humana y puedo tener defectos (ley 46). Por todo ello, creo que debo concluir este comentario ya que pienso que he conseguido mantener su atención hasta ahora y he demostrado lo que quería demostrar (ley 47).

Aunque quizás no quería demostrar nada (ley 48)

Anónima dijo...

Ups...me falta la frase:

Cuando uno ha sido buen amigo, encuentra buenas amistades aun a pesar suyo. Maquiavelo

Donna, ha sido muy divertida la entrada de hoy. Me encanta jugar.
Gracias

Donna Angelicata dijo...

"Es culpa de Shakespeare que el mundo parezca tan vacío. Una vez que te ha iniciado en su mundo imaginario, el mundo real parece la tienda de un mercachifle". Ralph Waldo Emerson.

Muchas gracias a ti, Anónima. No tengo palabras para elogiar tu titánico esfuerzo y el luctuoso efecto que en mí ha provocado. Me entusiasma y aún sorprende la idea de que mediante este pequeño universo, unas cuantas almas parecidas puedan compartir momentos hilarantes, disparatados y hermosos como estos. Has hecho una espléndida entrada. Enhorabuena y gracias una vez más por estar ahí.

Anónimo dijo...

Indudablemente, usted es Atenea, sra. Anónima. Qué entrada tan genial! Lo único que lamento es que lo haya puesto tan en nocturnas horas, pues el sueño me vence. Bien, si la dicha no fue la de esta mañana, será la de mañana.

Pasitos de bebe dijo...

Son tantas cosas a tener en cuanta, 48 leyes, que si practicamos una el día ya tendriamos bastante. De todas formas yo recomiendo a otro (no menos ni más maquiavélico) Baltasar Gracián y sus 275 más o menos aforismo, casi sale a uno diario. Buenas leyes, buenos consejos
Un beste

Anónima dijo...

¡y yo que pensaba que me iban a tachar de maquiavélica! Y el caso es que después de aplicar las leyes no me siento más poderosa sino aún más infinitesimal que antes. Son ustedes demasiado generosos con esta pobre Anónima noctámbula.

Pasitos, me parece una gran idea la tuya. Comienzo con mi favorito.

Antes loco con todos que cuerdo a solas. (aforismo 133)

Se vé que hoy la cósa va de números.

liuva dijo...

Yo, igual que Angelicata, siguiendo la norma nº 16, también he estado ausente unos días. Ya sé que nos les interesa lo más mínimo dónde he estado y qué he hecho, pero como comprenderán, me importa un bledo lo que ustedes opinen, así que se lo voy a contar de todas maneras. Unas manos aterciopeladas me han estado dando masajes durante todo el fin de semana en un Balneario de la provincia de Valladolid. O sea, lo que quiero decir, que llegué a casa el domingo por la noche como una rosa de Alejandría.

Pero héteme aquí que por simple curiosidad gatuna se me ocurrió poner el ordenador para ver qué nuevas sinsorgadas se les habían ocurrido a los pocos blogueros/as a los que yo acudo para matar el ocio. En cuanto vi tu escrito, Angelicata, que más que un escrito parecía el Espasa, se me volvió a instalar el dolor crónico de cervicales que habitualmente me acompaña. Todo un sibarítico fin de semana tirado a la basura por culpa de Maquiavelo. Esta me la pagas, Angelicata.

Peor fue cuando entré a leer los comentarios. Primero me encontré con el sr. Anónimo hablando en la lengua esa rara que él emplea para autoafirmar su ego. Después, no sé qué de Pepita Manostijeras, y más adelante, a la señora Anónima escribiendo el Espasa Dos. Por cierto, que le agradezco muchísimo que me nombre favorablemente en su escrito, yo pensaba que no encajaba entre tanto doctor honoris causa y, según parece, algo aporto que interesa. Gracias. Y por último está la señora Pasitos de Bebé que está para comérsela a besos.

¡Ay, señores y señoras!, cuanto más les leo a ustedes, más quiero a mi cabra (Ley nº 49 – Nunca menosprecie el poder de las cabras).

Anónima dijo...

Querida srta.Luvia ¿cómo no va a encajar si usted es el aire fresco que ventila a estos pobres tomos enpolvados!

Déle algunas hojas del Espasa a la cabra y se pondrá tan contenta que empezará a dar saltos de alegría...espero que lejos de sus cervicales.

Anónimo dijo...

No sé, a mí Gracián ni fu ni fa(por cierto, gran película), para desarmar a mis adversarios gracianescos les adelanto que la causa más probable de tal cosa es porque puede que yo sea un asno. Pero desconfío de los tipos con el baldón de ingeniosos, por así decirlo Gracián no me parece muy gracianesco, siguiendo la estela de mi admirada y amada señora sobre el poco maquiavélico maquivelismo de Maquiavelo. Lo poco que sé de la vida de Gracián no me alienta precisamente en ello, no digo para alcanzar la cumbre, pero su pretendido ingenio ni siquiera le sirvió para no meterse en líos. No deberíamos buscar el ingenio en aquellos que se libraron de las cargas de la vida siendo verdaderos payasos(siento utilizar esta palabra)? Chuang-Tze antes siempre miles de millones de millones de veces que cualquier Confucio.

Anónima dijo...

No puedo compartir su entusiasmo por Chuang Tze. Creo que no estamos en la misma onda, cosa que por otra parte no me extraña teniendo en cuenta que tiene problemas de cobertura para sintonizar bien. Baste el ejemplo:

«el santo armoniza con el Cielo y por eso armoniza con el mundo y concuerda con los hombres; concordando con ellos, los armoniza; los armoniza celestialmente; pues concordando con el Cielo, él es la armonía del Cielo. Andado en la Unidad, dirige a los hombres; su espíritu se extiende desde el Cielo a la tierra y comunica con los millones de hombres (los diez mil seres). Sintoniza con Dios (el Cielo) y sintonizando con Dios, el santo nutre y cría a los hombres» Chyang Tzé.

Total que para que comunicar hay que sintonizar y sincronizar armoniosamente. Como yo decía.

Anónimo dijo...

Naturalmente, que la echamos, o la echo, de menos, sta. Liuva y nos interesa la que pueda decirnos y dónde estuvo. Usted es como esa tía, tía Gertrudis la llamaré, o tío,sea tío Manolo, que todo el mundo tiene y que en las comidas familiares nos cuenta cosas que uno tiene que oir con la cara que ponemos para fingir que algo nos interesa, mientras pensamos si Hugh Walpole y Lauritz Melchior estuvieron liados. Y sin embargo, el día que falta nos acordamos, melancólicamente, de ella o de él y, sorprendentemente, de todas sus estúpidas historias y uno se pregunta el porqué.

anónima dijo...

Usted sabe que Melchior dirigió "el Murciélago" antes de morir, supongo que para sorna de muchos que pensaban que sólamente usaba a Walpole para chuparle la sangre.

Tia Liuva ¿más café?

liuva dijo...

No, si ya te digo... Lo que me faltaba, ahora soy la abuela Cebolleta.

¡QUE SI QUIERO MÁS QUÉ...!

Anónimo dijo...

No, no sabía tal cosa, aunque quién utilizó a quien? Si a Walpole le gustaban los buenos mozos...., aunque se me hace difícil conjeturarlo como tal a Melchior, debe ser mi gordofobia(resultado seguramente traumático de dos jefes que tuve y a los que Julio César nada más verlos habría admitido en su intimidad más íntima, si es que hubiera sido posible ese hecho, cosa que dudo).
Por otra parte, desde las himaláyicas alturas en que estaba ayer usted, se precipita a unas mariánicas profundidades; pero, mi querida sta. cómo alguien de su inteligencia puede no apreciar a Chuang Tzu?

anónima dijo...

Veamos, sr. Anónimo:

El señor Chuang es famoso en parte por traducir a Lao Tse, luego la mayor parte de su talento no es suyo. Por otra parte parece ser que la mitad de su obra escrita tampoco es suya porque muy pocos se atreven a afirmarlo.

Dicen que es un gran ensayista, y que su forma de escribir a inspirado a generaciones enteras. Bien, veamos el estilo de su cuento más famoso "el sueño de la mariposa"

Chuang Tzu soñó que era una mariposa. Al despertar ignoraba si era Tzu que había soñado que era una mariposa o si era una mariposa y estaba soñando que era Tzu.


¿se han emocionado? No está mal, pero a mi me parece más que está describiendo los sintomas de una resaca...eso siendo benévola...porque realmente raya en la cursíleria.

Además no creo que muestre una filosofía correcta de la vida ya que en la mayor parte de sus escritos habla de cualquier conclusión es válida para cualquier hipótesis y no hace falta ajustarse a ninguna medida para que ésta reafirme su validez. En otras palabras , los budistas le consideran un anarquista...no yo.
Lo siento pero mi camino no se cruza con Chuang y siento que en este punto tampoco se cruce con el suyo. Pero le observaré desde el otro lado.

anónima dijo...

Y desde aquí he visto con horror que el tabulador me ha hecho la mala pasada de comerse una "h".

Perdonen me voy a dar de coscorrones en la pared de mi despacho. Sigan sin mi.

Donna Angelicata dijo...

Sí, Liuva, ha aprendido magistralmente la ley 16 y ahora incluso ha logrado que el Sr. Anónimo se muestre sensible y la eche en falta. Me parece terriblemente encantador.
Precisamente esta misma mañana en el trabajo pensaba si usted seguiría viva, pensamiento que se ha disipado (gracias a Dios, podrá usted pensar) inmediatamente cuando se me ha acercado una charlatana imparable a la que no tenía el gusto de conocer, y que agitaba las manos como un molino de viento a la vez que decía cosas completamente ininteligibles. Yo la escuchaba con atención (puede que siguiera el razonamiento de la tía Gertrudis del Sr. Anónimo), tratando de no poner cara de jota, mientras me entretenía calculando la cantidad de energia (en julios) que producían sus brazos al moverse.

Donna Angelicata dijo...

Por otra parte, no se torturen demasiado en no amar las mismas cosas o incluso en no llegar a entenderse lo más mínimo. Chesterton dijo algo realmente trágico:

"El hombre había de ser una red de nervios exquisitos extendida por todo el universo, una sutil tela de araña de piedad. Hermosa idea esta; si bien, quizás una puesta en práctica algo rigurosa de la concepción teológica de la especial divinidad del hombre. Pues ciertamente los humanitarios pedían a la humanidad lo que no puede pedirse a ninguna criatura; jamás el hombre exigiole al perro que entendiese al gato, ni contó con que la vaca llorase por los pesares del ruiseñor".

anónima dijo...

Me encanta Chesterton. Siempre es bienvenido en todas las situaciones. Sin embargo tengo que discutir en un punto con el gran irlandés. Yo creo que el hombre si debe contar con que la vaca llore por los pesares del ruiseñor. Imaginémos la escena. Un ruiseñor pesaroso piando a pleno pulmón en la oreja de la vaca. Es normal que, oyéndole, ésta se ponga a horniar.

Hago un inciso para meter una definición porque sé que a ustedes eso les encanta:

horniar: 1- llorar. 2- sonido que hacen las vacas cuando algo les molesta y que hace que todas se alteren.

Así que es normal que ante el pesar del ruiseñor toda la vacada se ponga a llorar a moco tendido.

Siendo generosa tengo que admitir que Chesterton no podía saberlo...no creo que fuera veterinario.

Anónimo dijo...

Agradezco su información sobre horniar. Por mí, puede poner y quitar todas las h que se le antoje, pues usted está más allá de la corrección o incorrección ortográfica, pero buena mujer, cómo se le ocurre rebatir al buen Chesterton? veo que insiste en profundizar en las marianas. Y perdone por esta corrección, que no surge de la pedantería catedralítica sino del amor chestertoniano, aunque a veces uno piensa que es irlandés por su desmesura, creo que era inglés. Un saludo.

Anónimo dijo...

De todas maneras,cual envidioso pedante, no quiero sólo entrar en lo negativo y olvidar su genial entrada de anteayer. Como tengo tiempo disponible ahora y mientras tomo un capuccino(me pregunto qué dirá nuestra encantadora tía, si tomar un té al limón era de incorregibles seres vulgares, supongo que esto que ingiero me encamina de manera inexorable a la senda que recorrieron antes de mí, Yukio Mishima, Burt Lancaster, Thomas Mann, éste con reticencias, y tantos otros, pero bueno afrontaré con virilidad semejante hecho y teniendo en cuenta que contamos con dos modelos esplendorosos de femineidad, usted mi diosa Angelicata, y usted la humana, demasiado humana Anónima, no cuento con usted, tía Liuva porque otra cosa sería incestuosa y... y tengo que reincorporarme... Oh, fatalidad!

liuva dijo...

Perros, gatos, vacas, ruiseñores, cabras… esto cada vez se va pareciendo más a un zoológico de compañía. Aunque me cuesta verles a ustedes como unos zoólatras, podría imaginarme a la señora Anónima y a Angelicata acariciando un gato de Angora en sus brazos, pero a usted, señor Anónimo, que me ve a mí como la tía-abuela Cebolleta, sólo le puedo imaginar abandonando perros en las gasolineras.

Anónimo dijo...

Pues a mí si fuera un perro, cosa que estoy lejos de descartar, me gustaría que me abandonaran en una gasolinera, naturalmente estoy hablando de las gasolineras BP(british for ever!). Debido a mi trashumante vida acumulo miles, qué digo!, miles de miles de puntos, que canjeo inevitablemente por productos que hacen que mi vida sea mucho mejor,ni siquiera les diré cuanto. Sí , yo abandonaría al perro en una BP para que disfrutara de una vida ociosa y consumista, y para que se fastidiaran los musulmanes(que me caen muchísimo peor que los perros).

anónima dijo...

Querido anónimo:

Me voy a marear de tanto subir y bajar de su escala de aprecio. Tiene razón Chesterton era inglés y también un genio. Y yo no he rebatido a Chesterton, lo he matizado. También me niego a tacharlo de envidioso pedante. Envidioso puede , pero pedante...


Le doy a elegir entre otros adjetivos:
Engolado, afectado,jactancioso, pretencioso, vanidoso, pomposo, ampuloso, inflado, presuntuoso,egocéntrico, ególatra, fatuo, grandilocuente, enfático, altisonante, culterano,gongorino, purista, redicho, sabihondo, marisabidilla, repipi, resabido,sabelotodo, rimbombante, doctoral, solemne, ceremonioso, pomposo, campanudo,hueco, hinchado, figurón, leído, dómine, suficiente, vano,relamido, esnob, intelectual, amanerado, melifluo, estirado, rebuscado,resobado, artificial, engreído, petulante, fanfarrón, ostentoso, cargante,recargado, sentencioso, barroco, encopetado, necio, desdeñoso, despreciativo,dogmático, magistral, egoísta.

Por otra parte, no creo que exista el adjetivo exacto que le defina. Es usted muy singular. Creo que por eso me cae tan bien.

anónima dijo...

Otra cosa más: Lo de humana, demasiado humana ¿no lo dirá en sentido nihilista? porque en tal caso anda usted muy desencaminado, mi encantador amigo.

Anónimo dijo...

Mi preferido es "fatuo". Me gustaría que en mi pestilente centro de trabajo me llamaran fatuo, pero apuesto a que ninguno de allí sabe lo que significa y me cortaría un dedo o me desprendería de un disco de Telemann por MAK,(que eso me dolería más) si alguno lo sabe.

Anónimo dijo...

Sé que debería saberlo, pero cuál es el sentido nihilista de humana, demasiado humana? Además de una parodia nietzscheana intentaba decir la diferencia esencial entre mi señora Donna y todas las demás. Ella es algo empíreo(no tengo ni idea de lo que significa, espero que sea bueno), inmarcesible, y bueno, todo lo que debe seguir... Ella no habría dicho nunca eso de Chesterton o de Chuang-tze o del almirante Nimitz...

Donna Angelicata dijo...

Muchas gracias por los inmerecidos elogios, qué sana forma de afrontar el día que comienza. Aunque a decir verdad pienso que más bien debo ser, pese a mi irónico apelativo angelical, un ser del averno.

Justamente ha salido este tema en el día más apropiado. Hay un cuadro de El Bosco titulado "Subida al Empireo" donde se describe pictóricamente el detalle del túnel. Les dejo el enlace.

http://www.aciprensa.com/arte/Bosco/subidaempireo.htm

«Noi siamo usciti fore
del maggior corpo al ciel ch'è pura luce:
luce intellettüal, piena d'amore;
amor di vero ben, pien di letizia;
letizia che trascende ogne dolzore.

Qui vederai l'una e l'altra milizia
di paradiso, e l'una in quelli aspetti
che tu vedrai a l'ultima giustizia. »
Paradiso XXX, 38-45
Dante, Divina Commedia

"Hemos salido fuera del mayor de los cuerpos celestes, para subir al cielo que es pura luz; luz intelectual, llena de amor, amor de verdadero bien, lleno de gozo; gozo superior a toda dulzura. Aquí verás una y otra milicia del Paraíso, y una de ellas bajo aquel aspecto con que la contemplarás en el juicio final".

anónima dijo...

Es un buen cuadro Donna pero prefiero la imagen que de usted da Herry Holiday en su cuadro de Dante encontrando a Beatriz en Florencia. Como diría Persifal: "¿sois doncella o maravilla?". Puesto que sólo una maravilla como usted puede iluminarnos intelectualmente para que gocemos de la dulzura de su pensamiento.

Mi querido y fatuo compañero si se desprende del Telemann de MAK sepa que actualmente su precio ronda los 80 euros. Por decir algo humano, demasiado humano. Tengo además que hacer una nueva aclaración...no quiero que ustedes se lleven una mala impresión. Yo no critico a Chesterton (porque de echo en una de las vidas que llevo paralela a este blog, Chesterton tiene una estrecha relación laboral conmigo y no se muerde la mano que te da de comer) pero sí matizo uno de sus comentarios...cosa distinta. Claro que al final con tanta matización la cosa queda demasiado matizada y no se entiende mucho.

Le agradezco que aún tenga valor para mirarme a la cara despues de llamar cursi a Chuang Tzé. Después de todo yo tengo el valor de decírselo cuantas veces sea necesaria:
"el valor fuera de lo común fue una virtud común"
Chester Nimitz, almirante de la Flota

liuva dijo...

En la cultura popular gaélica y eslava, los fuegos fatuos son espíritus malignos de muertos u otros seres sobrenaturales que intentan desviar a los viajeros de su camino, alejándose cada vez que alguien trata de acercarse.

Sin acritud.

Anónimo dijo...

80 euros! me parece poco porque cuántos discos deben tener sobre Telemann?. Así haciendo un recuento superficial, cuatro que le dedican a su tafelmusik, uno a sus conciertos de madera y viento, otro a sus conciertos camerísticos, el que le dedicaron a la Wassermussik, los dos últimos que le dedicaron, el de la cantata Ino y y es posible que me deje alguno por ahí.
Creo que las palabras de Nimitz sobre Iwo Jima reflejan algo de mala conciencia.

Anónimo dijo...

Tras su alusión a los fuegos fatuos, sta. Liuva, ahora me cae mucho mejor. Algunas veces, de cuando en cuando, estas tías y tíos dicen algo interesante.

marcbranches dijo...

Después de tanta profundidad en los commentes, no puedo por menos que rebajar el nivel de la cajetilla apuntando que la mayoría de las leyes expuestas en el post se podrían aplicar también a un manual para ligar... En cuanto a Maquiavelo, habría que señalar que, a pesar de su fama, fue un segundón en la escala de poder a la que pertenecía (Florencia), y que acabó siendo un perdedor que sobrepasó la Historia gracias a "El príncipe", pero que probablemente, como dices, no fue tan maquiavélico como uno pudiese creer. Quizás porque no se hizo caso a sí mismo... Saludos.

Anónimo dijo...

"El rico estiércol que preparó el lluvioso invierno,/
que, amontonado junto a la casa, crece verde con la maleza;/
un alimento prometido para la semilla de otoño".

Donna Angelicata dijo...

¿Para ligar? Permítame decirle, Sr. Marcbranches, que es usted tan romántico como el poema de nuestro Sr. Anónimo.

El mismo señor Robert Greene, no obstante, ya previó su maquiavélico interés por la caza de féminas y escribió otro libro, del que puede que hable cuando termine de limpiar la jaula de mi periquito, titulado "El arte de la seducción". ¡Oh, vida cruel! Les desvelo los trucos y no podré resistirme a ustedes si los usan. Creo que voy a ir preparándome para la cita.

marcbranches dijo...

Pues no sabría decirle, Mademoiselle Angelicata, si la calificación de "romántico" viene a ser un piropo o un sarcasmo arrojadizo... Tenderé a la segunda parte (de la parte contratante), que resulta más sugestivo. ¿Un libro sobre "El arte de la seducción"? No lo he leído, pero si he visto la optimización de ese arte: George Clooney... Cuando sea mayor quisiera ser cómo él.

De todas maneras, sugiero no poner tan a huevo los vericuetos que llevan a su seducción, porque entonces esta dejará de serlo, por definición, al poner el éxito en bandeja. Seducir cuesta, y aquí es donde vais a empezar a pagar (ohdiosmío, Debbie Allen se ha colado en el comment. ¿Ese de ahí es Danny Amatulo? Diossssss).

Night Vampire dijo...

Excelente blog y muy buen post. Se nota la calidad de los artículos de este sitio.

Lo recomendaré a mis amigos y conocidos.

Si alguien desea extender sus conocimientos sobre PODER, ESTRATEGIAS, SEDUCCIÓN (de mujeres), PSICOLOGÍA, MENTE, o trucos informáticos, puede entrar a
www.artedelaseduccion.com

¡Un saludo!

Anónimo dijo...

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manuel surata cabrera dijo...

hola veo que tu maneja las leyes del exito.pero sete a olvidado decirles atus lectores que el exito no se exije se merece.tus deseos son tu voluntad,tu voluntad es loque tu haces,lo que tu haces es tu destino,este puede ser exitoso omiserable dependiendo de tus hechos.dios perdona todo el hombre perdona unas 4 cosas.LA VIDA si un centimo te debe un centimo teda y si tu le debes t cobra dalipo1@hotmail.es