si dejó al mundo de nuevo sin señor,
también reveló al mundo el tesoro de mi divina sabiduría:
Ni bienes, ni oro, ni la pompa de los dioses.
Ni palacios, ni dominios, ni la ostentación de los amos.
Ni los engañosos lazos de sombríos pactos.
Ni la dura ley de hipócritas costumbres...
Dejad que, en el dolor y en la alegría, exista sólo....
.... El amor".
Es increíble como resonó en mi alma este final, este apoteósico y colosal final de la inmensa tetralogía wagneriana el pasado domingo en el Walhalla, perdón, en el Palau de les Arts de Valencia. Estas hermosas palabras pusieron fin a cuatros años consecutivos de óperas desde que allá por el 2006 se estrenara el prólogo de esta obra, El Oro del Rin, y éste, terminara, lógicamente con El Ocaso de los Dioses. Me habría fascinado asistir al ciclo completo de las cuatro óperas que también se representaba este año (más bien dos ciclos, en dos semanas), pero no ha sido posible, he tenido que conformarme con ir a ópera por año. Aún así, es un enorme privilegio. Ha sido una experiencia indescriptible, algo tan espiritual, romántico, épico, heroico, resplandeciente, algo imperecedero, algo único que siento tantos sentimientos contradictorios. Por una parte tremenda lástima de que haya terminado, y por otra un gran placer, una especie de relajamiento del alma por haber asistido a tanta belleza. Pienso en mí como en un antes de Wagner y un después, un antes de esta historia monumental y un después.

Si además convenimos con gran parte de la crítica que asegura que nos encontramos ante el mejor Anillo de la historia, gracias a la batuta del Maestro Zubin Mehta y la bárbara escenografía que ha logrado La Fura dels Baus (con el Sr. Carlus Padrissa al frente, al cual fuí a ver, por cierto, a una conferencia suya la semana pasada), la satisfacción y gratitud es mucho mayor. Pese a mi nulo entendimiento en estos aspectos de diferentes versiones y producciones, parece que se afirma que esta producción podría aproximarse bastante a la idea que tenía Wagner de aquello que denominaba Gesamkunstwerk u Obra de Arte Total. La conjunción perfecta y armónica de todas las artes, música, teatro y artes visuales. Y esta producción tiene eso, las artes visuales especialmente están elevadas a su máximo nivel.

Si les estoy dando mucha envidia, no sufran, queridos amigos, pues este próximo mes de Noviembre saldrá en dvd (¡y blu ray!) esta Tetralogía, este Anillo de Valencia que tanto ha ennoblecido mi alma.