Charles Dickens. Tiempos difíciles.
Y ahora me pregunto... ¿son realmente irracionales las emociones?
¿Y CÓMO VOY A SABER LO QUE PIENSO SI NO LO HE ESCRITO TODAVÍA?
Me he recordado a un texto de Poncela sobre un retrato de Enrique IV. Y así como no me gusta que se guarden las cosas ingeniosas para sí mismos, buitres egoistas, a mí no me satisface disfrutar en soledad de este gran hombre, así pues, tengan paciencia, beban un sorbo de agua y sigan leyendo, haraganes:
HALLAZGO DE UN RETRATO DE ENRIQUE IV
En una alacena del convento de Anima-Christi, de Amiens, ha sido hallado un hermoso cuadro al óleo con la siguiente inscripción: "Enricus Quartus Rege Cuadrupedante Instantanae naturalis". Dicha descripción quiere decir, poco más o menos: "Instantánea tomada al natural, del Rey Enrique IV encuadrupedado".
Se trata, pues, como comprenderán nuestros lectores, que son muy inteligentes a pesar de leernos, de un retrato ecuestre del rey Don Enrique IV de Francia, antes de ser asesinado.En dicho retrato, el caballo, que es el que aparece debajo, ha salido algo movido, pero la figura está para comérsela.
En la parte superior derecha se ve una gran copa, que, en opinión de los eruditos, simboliza la sed que pasaba Enrique IV cada vez que salía a dar un paseo a caballo. Más arriba de la copa hay un 11 bien visible, número que puede interpretarse de dos maneras: o bien suponiendo que el 11 era el tranvía favorito del democrático monarca, o como una alusión a las 11 hermanas gemelas que sedujo en uno de sus viajes a Poitiers. Dicho número 11 dicha copa aparecen invertidos en la parte inferior del retrato. Se cree que esto quiere decir que Enrique IV se había bebido ya el vino de la copa y que las 11 hermanas gemelas le fueron infieles y tuvo que mandarlas colgar por los pies de una almena.
En fin, es un retrato precioso, y circulan insistentes rumores de que el Estado se va a quedar con él. Como el Estado francés no tiene una perra gorda, no nos explicamos el hecho.
Enrique Jardiel Poncela, "El libro del convaleciente"