"Orlando" es una ópera en tres actos basada en el Orlando furioso de Ariosto, que narra las aventuras de un caballero envuelto en la locura debido a un amor frustrado. Al frente del reparto vocal se encontraba el contratenor Bejun Mehta, sobrino del maestro indio Zubin Mehta.

Este género no ha gozado del favor del público en general. La discografía, hasta hace unos años había ignorado estas obras salvo algunas excepciones. Parecía que Haendel solo había escrito El Mesías, algunos conciertos, la Música para los reales fuegos artificiales, la Música acuática y una ópera, Giulio Cesare, ignorando casi sistemáticamente las cincuenta y tantas óperas restantes que produjo a lo largo de su vida.
Ya que el tema central son los gigantescos celos que Orlando siente por su amada Angelica (no, no soy yo) los que le arrastrarán, como hemos dicho, a la locura y pérdida, por tanto, de toda razón, aprovecho, mis celosos amigos, para dejarles con estos fragmentos de un estudio del magno texto, que no deberían perderse, de Robert Burton, "Anatomía de la melancolía":
"Los celos, sus equivocaciones, su nombre, definición, alcance, tipos distintos: de príncipes, padres y amigos. Entre las bestias y entre los hombres, antes del matrimonio y entre rivales.
“Una variante de la melancolía amorosa, al igual que el amor heroico”
“Los hombres melancólicos son propensos a los celos"
“Los celos son una de las causas de la melancolía; un síntoma y una pasión llena de furia, casi tan extendida como el propio amor"
«No hay amor sin una buena dosis de celos; quien no siente celos, no ama»
Los celos se han descrito o definido como, cita a Juan Luis Vives:
"Cierta sospecha que el amante tiene respecto a la persona a quien ama encendidamente, y que consiste en el temor de que él o ella puedan estar enamorados de otro»
“Un deseo acuciante de disfrutar de un ser hermoso en solitario, de tenerla en propiedad sólo para sí”
“El temor o las dudas de que algún extraño pueda participar o compartir el amor que uno tiene”
Escalígero: «El temor de perder los favores de la persona a quien tanto se quiere». Cardano «Celos de amor, y un tipo de envidia ante la posibilidad de que se nos engañe»
Petronio: «Emulación furiosa de los amantes»
Geoffrey Chaucer. 1º Cuentos de Canterbury: "Cuando esta pasión hace acto de presencia, resulta sumamente violenta, un tormento indescriptible, una tortura infernal, una plaga diabólica". Ariosto ("Orlando Furioso") : "Es una furia, una fiebre perpetua, llena de desconfianza, de temor y tristeza, un martirio, un monstruo que se burla de nosotros. Es una inmensa dificultad, una carga sumamente insoportable, un corrosivo para cualquier contento, un disparate y una locura en sí misma"
Causas de los celos según R. Burton. Quiénes son más propensos. Ociosidad, melancolía, impotencia, larga ausencia, belleza, lujuria: nada en sí mismas.
La seducción, según el momento, el lugar, las personas, las malas costumbres. Causas.
Los hombres del sur son de temperamento caliente y, por ello, más lascivos y celosos
Italia y España: con tantos maridos celosos.
En Alemania, Francia, Gran Bretaña, Escandinavia, Polonia y Moscovia la gente no está tan afectada por tan terrible enfermedad.
En Holanda, las jóvenes doncellas van de la mano con los muchachos cuando salen de casa o acuden a patinar sobre hielo ‑tal es la inocente libertad de que gozan‑, y se alojan juntos cuando están fuera de sus casas sin levantar sospecha alguna.
En Francia, los hombres suelen cortejar a las esposas de otros, las visitan y las acompañan del bracete por la calle, sin que nadie lo vea mal.
En la mayoría de los países nórdicos, los jóvenes y las doncellas bailan juntos con familiaridad, al igual que los hombres con sus esposas.
Los españoles: vigilan a sus mujeres y no permiten que otros hombre se les acerquen, ni siquiera en las iglesias, excepto si un claustro les separa.
Según Montaigne: Esta contumaz pasión ¿afecta más a las mujeres que a los hombres?
Algunos dicen que las mujeres pelirrojas, pálidas, de ojos negros y voz aguda son sumamente propensas a los celos (cita nº 2240.)
Causas más específicas son las que siguen
-La impotencia,
Cita: Comelio Galo: epigrama a su querida Licóride:
“...Y busca ya a otros jóvenes y otros amantes,
y me llama a mí viejo impotente y decrépito”
En los ancianos, de naturaleza fría y seca, casados con mujeres «cuajadas de savia», jóvenes y lascivas.
“Ella era joven, él era viejo,
y por ello temía ser un cornudo” (cita nº 2246)
El maltrato a la mujer
“Él era celoso, y ella le hizo cornudo por mantenerla encerrada.
Las sospechas infundadas y el maltrato son ya motivo suficiente para hacer que una mujer, que en otra situación habría sido honesta, quiera volar.
«Cuando la mujer cree que su marido vigila, se siente más inclinada a pecar»
«Pecan con más libertad y se despojan de todo pudor»
-Querer demasiado a la esposa. Algunos hombres son siervos de sus mujeres.
- Perder el juicio por ella, ser demasiado afeminado, enfermar en lugar de la esposa, (los tiberinos, guardar cama en su lugar cuando ellas paren..)
«hechizado por su mujer, no podía estar alejado de ella ni un segundo; cuando salía fuera, llevaba su pañuelo próximo al corazón, y no bebía más que la copa en que ella hubiese posado antes sus labios» (cita nº 2259, Séneca)
-Si habitan en lugares sospechosos, como tabernas infamantes, o en las proximidades de un burdel o, como añade Nevizzano, cerca de monjes y frailes.
Marcial, entre los antiguos, arremetió contra esas mujeres que fingían una enfermedad para poder acudir a menudo a los baños:
“Tras abandonar a su esposo, llegó hecha una Penélope y se fue vuelta una Elena”.
-Las cortes de los príncipes, pues hay allí «demasiados pretendientes jóvenes dispuestos a hacer todo tipo de promesas ... ».
Síntomas de los celos según Robert Burton : miedo, pena, desconfianza,
conductas extrañas, gestos, ultrajes, encierros juramentos, juicios, leyes, etc.
Además de miedo y pena, que son comunes a toda melancolía, ansiedad de espíritu, desconfianza, acusaciones, pensamientos agitados, palidez, delgadez extrema, negligencia en los negocios y otras cosas semejantes.
Es una pasión muy vehemente, una perturbación furiosa, un dolor amargo, un fuego, una curiosidad perniciosa, una hiel que corrompe la miel de nuestras vidas, una locura, un vértigo, una plaga, un infierno.
Los hombres celosos se hallan más inquietos de lo normal, pierden «la bendición de la paz», (Crisóstomo), y aunque sean ricos, «los más desgraciados de todos», «nadie hay más triste que ellos», son más desconfiados de lo habitual."
Los celos, dice Vives, «generan intranquilidad de espíritu día y noche. El afectado capta cada palabra que oye, cada susurro, y lo amplifica en su mente (al igual que hacen todos los melancólicos por otras razones), hasta calumniar a otros con la mayor injusticia; malinterpreta cada cosa que se dice o hace, y es proclive a confundirse y pensar lo peor»
Curación de los celos según Robert Burton: evitar las ocasiones, no estar ocioso; buenos consejos; condenarlos, no vigilarlos ni encerrarlos; disimularlos, etc.
A ninguna se la puede custodiar contra su voluntad, ni vigilar puedes su mente; aunque lo vigiles todo: cierra puertas y ventanas, que el adúltero estará dentro. «Es difícil vigilar lo que muchos desean». La mejor actitud, por tanto, es dejarles hacer su voluntad y concederles libertad absoluta, sin vigilancia ninguna.
"Yo, Penélope, seré siempre la mujer de Ulises"