El trágico suceso ocurrió ayer en un barrio de Almendralejos. Un joven aparentemente moderno, con atavíos que en efecto no harían posible deducir ni al detective más agudo nada sospechosamente fuera de lo normal, (usaba chancletas de las que se introduce el dedo), afirmó tajantemente que no pensaba pagar “para ver un capítulo pero más largo”. Los allí presentes sufrieron una profunda conmoción y tuvieron que ser atendidos por miembros del SAMU presentando graves síntomas de apoplejía. El joven, por su parte, fue retenido por las fuerzas policiales y en estos momentos se encuentra en disposición judicial pendiente de la pertinente condena. Según declaraciones internas, el fiscal no se conforma con menos de 12 años de prisión y treinta y dos segundos de estrangulamiento por un tipo gordo disfrazado de Homer Simpson. “Así aprenderá”, ha declarado el fiscal.
